Como ya saben todos los que realizan CAS en Recoleta, los grupos de INEN van intercalados a sus visitas (una semana si y una semana no), así que como este día me quedé en el colegio tuve que colaborar en Recológico o en Proyecto Ciudadano. Lorena nos contó que de que dentro de dos semanas pequeños alumnos de Cantagallo vendrían al colegio para pasar un lindo día con ellos, así que un grupo debía encargarse de hacer una clase de reglas de tránsito y otro grupo debía hacer objetos referidos a ellos sea un carro como un semáforo; en mi caso decidí ir por hacer el semáforo ya que me considero una persona creativa y me gusta colaborar, y más aún si era hacer algo que me gusta y es para un buen fin.
Lo primero que tuvimos que hacer fue buscar una caja de cartón y papeles de colores(amarillo, rojo y verde) hicimos algunos círculos en las caja para luego forrarla de amarillo y finalmente pegar en los círculos cortados los papeles rojo, amarillo y verde para que sea un verdadero semáforo. Como sabíamos que ese semáforo iba a servir para una clase para niños, a mi grupo se le ocurrió la idea de utilizar la linterna de celular para cuando nos den las señales (luz roja(parar), luz ambar (atento)y luz verde(siga)). Cuando terminamos todos nos sentimos muy felices, ya que había quedado muy lindo y cumplimos nuestro objetivo a pesar de las primeras dificultades como era que no podíamos cortar tan rápido los círculos como hacer un buen diseño del semáforo. Afortunadamente todo se puede lograr si se trabaja en equipo, ¿no?. Aunque hubieron algunos inconvenientes al momento de hacer el semáforo, sea para cortar el material o no concordar con la opinión de nuestros compañeros supimos afrontarlos con madurez y voluntad de trabajar en equipo.
Me alegra haber colaborado para este proyecto, ahora la próxima semana me toca INEN y estoy muy emocionada de volver a verlos.
Marcela Yeckle
BI-1°E
viernes, 27 de octubre de 2017
viernes, 20 de octubre de 2017
4ta Visita a INEN😊
Después de una larga semana de vacaciones, retomé las actividades que CAS me propone todos los viernes, en este día fui a INEN con mi grupo y la pasamos muy bien como todos los días. Por supuesto siempre voy preparada con distintas ideas para aplicarlas al momento que llego, esta vez volví a imprimir dibujos y llevé hojas de colores para hacer manualidades.
Cuando llegamos, a parte de subir mil escalones para llegar al séptimo piso, dejamos nuestras cosas en la caja como siempre y fuimos rápidamente a nuestros puestos, este día me tocó ir a quimio. Por alguna razón, cada vez que llego y veo a los niños me da una sensación extraña de tristeza y pena por verlos en esa situación y no poder hacer nada para que se recuperen, pero algo que sí puedo hacer para que recuperen esa alma de niño vivo y juguetón es acercarme a su camilla, preguntarle que quiere hacer y traer sus juguetes, dibujos o rompecabezas y pasar un día divertido con ellos, como si volviera a ser niña. Y eso fue exactamente lo que hice. Esta fue la primera vez que pude estar y a la vez manejar con normalidad a tres niños, y consecuentemente hacer que estén felices por si quiera unas horitas.
Cartas de solitario, rompecabezas y dibujos de superhéroes fueron las cosas que utilicé ese día con los niños, en un comienzo siempre el silencio abunda y no puedo quejarme, son niños pequeños tímidos que ven a una persona desconocida que quiere jugar con ellos, creo que en estos casos la confianza en sí mismo y la voluntad para hacer las cosas BIEN es importante, ya que gracias a esto puedo romper ese gran silencio que hay en la sala de quimioterapia. Desde que me tocó estar en INEN me he propuesto a eso, a hace un cambio y creo que, a pesar de las dificultades y los sentimientos de tristeza que pueden existir tanto en el niño como en mi, creo que lo estoy haciendo bien, porque no hay nada más satisfactorio que volver a casa sabiendo que alguien que te necesitaba esta o estuvo feliz por al menos un instante.
Esperare la siguiente visita con ansias y con mucha disposición.
Marcela Yeckle
BI-1°E
Cuando llegamos, a parte de subir mil escalones para llegar al séptimo piso, dejamos nuestras cosas en la caja como siempre y fuimos rápidamente a nuestros puestos, este día me tocó ir a quimio. Por alguna razón, cada vez que llego y veo a los niños me da una sensación extraña de tristeza y pena por verlos en esa situación y no poder hacer nada para que se recuperen, pero algo que sí puedo hacer para que recuperen esa alma de niño vivo y juguetón es acercarme a su camilla, preguntarle que quiere hacer y traer sus juguetes, dibujos o rompecabezas y pasar un día divertido con ellos, como si volviera a ser niña. Y eso fue exactamente lo que hice. Esta fue la primera vez que pude estar y a la vez manejar con normalidad a tres niños, y consecuentemente hacer que estén felices por si quiera unas horitas.Cartas de solitario, rompecabezas y dibujos de superhéroes fueron las cosas que utilicé ese día con los niños, en un comienzo siempre el silencio abunda y no puedo quejarme, son niños pequeños tímidos que ven a una persona desconocida que quiere jugar con ellos, creo que en estos casos la confianza en sí mismo y la voluntad para hacer las cosas BIEN es importante, ya que gracias a esto puedo romper ese gran silencio que hay en la sala de quimioterapia. Desde que me tocó estar en INEN me he propuesto a eso, a hace un cambio y creo que, a pesar de las dificultades y los sentimientos de tristeza que pueden existir tanto en el niño como en mi, creo que lo estoy haciendo bien, porque no hay nada más satisfactorio que volver a casa sabiendo que alguien que te necesitaba esta o estuvo feliz por al menos un instante.
Esperare la siguiente visita con ansias y con mucha disposición.
Marcela Yeckle
BI-1°E
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)



