El Viernes 7 y Sábado 8 de Julio, la mayoría del grupo de Francés de Bachillerato Internacional y yo tuvimos la maravillosa experiencia de viajar a Cocachacra, en la provincia de Huarochiri para enseñar a otros el idioma que hemos aprendido desde que entramos al colegio, y que ha formado parte de nuestra forma de ver el mundo, como también apreciar la diversidad de nuestro querido Perú para el un futuro cuando seamos profesionales realizar acciones en beneficio de este.
Una de las primeras cosas que hicimos a penas llegamos fue alistar todo para cuando los jóvenes lleguen al lugar donde nos quedábamos para dictarles una clase de francés preparada por nosotros con mucha motivación y empeño.
Consideramos que nuestro trabajo en la clase fue satisfactorio ya que a pesar de que en un comienzo fueron muy tímidos (y también por el hecho de que no había tanta gente por ser un día de agasajo) llegaron a aprender lo básico para tener una buena base de francés.
Luego de esta actividad almorzamos unos platos , que con mucho cariño nos lo prepararon unos adolescentes de la zona, y posteriormente fuimos a pintar el mural "El mundo está en nuestras manos" que promueve a que los pobladores de Santa Cruz de Cocachacra reflexionen acerca de su cuidado al planeta, empezando por ellos mismos.
Finalmente podría decir que este viaje me encanto demasiado por el hecho que fui a hacer lo que más me gusta: ayudar, a pesar de dejar a mi familia unos días y faltar a actividades que tengo los fines de semana, arriesgue estos días para apoyar a dos buenas causas:
1) A conocer a gente maravillosa e introducirlos de una manera dinámica al idioma francés.
2) A crear conciencia acerca de cuidar el planeta que tanta contaminación recibe cada día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario